29 sept. 2015

"Mucha gente ha puesto nuestra papeleta en la urna para que no votemos a Mas"

Antonio Baños se ha convertido este lunes en la persona a la que se han dirigido todas las miradas. Es el número uno de una formación que tiene en la mano la posibilidad de obligar a Mas a dar un paso atrás y no ser reelegido. Esta es para la CUP una condición de mínimos para apoyar a un nuevo Govern. Quieren que esté presidido por alguien de consenso, sin importarles demasiado el nombre. Su única condición es que no sea "ni corrupto ni recortador".
Han repetido muchas veces que no investirán a Artur Mas. ¿Quién sería para la CUP un nombre de consenso para encabezar el gobierno? 
La gracia de los consensos es que se generan, no se dictaminan. Si decimos de entrada Romeva o Junqueras o Núria Feliú, ya estamos determinando un consenso. Nosotros somos asamblearios, sabemos cómo van este tipo de procesos. Se comienza a debatir, se van descartando y se llega a un nombre, pero si tú vas con un nombre previo quemas ese proceso. Que además, para nosotros el nombre es irrelevante, lo hemos dicho mil veces, excepto que no sea un corrupto o un actor de recortes. Y Artur Mas ha sido la cabeza de un dispositivo de recortes y de un partido manchado de corrupción, por tanto, descartado.

de CUP
Escenario: Artur Mas no cede y rechaza sumar si no es para ser reelegido president. ¿Qué hace la CUP?
Sería contrario a todo lo que ha pasado en este país los últimos cinco años.
En la campaña sugirió que si no se le investía se abortaba el proceso.
Claro, porque la gente que manda tiene tendencia a seguir mandando. Es una cosa que les pasa por una determinada concepción del poder. Pero recordemos que este proceso sorprendió a Convergència, que se sumó después cuando vio que era un movimiento popular, y lo que siempre ha querido ha sido dominar este proceso y controlarlo. Es normal, son las élites y todo quieren controlarlo. La virtud, la maravilla, de este proceso es que ha ido rompiendo todos los intentos de imposición de las élites dominantes antiguas. Por tanto, si Mas no quiere moverse, que se lo explique a todos los catalanes, que él necesita estar mandando porque tiene el problema personal de que necesita mandar.
¿Podrían ir a una repetición de elecciones?
No, no. Es que yo creo que este escenario nosotros no lo hemos de justificar. Que lo justifique quien lo provoca, que es Artur Mas. Que convoque una intervención de esas históricas que convoca y diga "soy yo el único tío que manda aquí porque lo digo yo". Que justifique él por qué resume todo un proceso en una sola persona. La carga de la explicación tiene que ser suya. Nosotros explicamos que no le votaríamos, y nos han dado 10 diputados con esta promesa. Es que hay mucha gente que ha puesto nuestra papeleta en la urna precisamente para que no votemos a Mas. Ese es también nuestro mandato.
¿Cree que el resto de actores aceptarán esta posición de la CUP? ¿Las entidades que siempre acaban apoyando la propuesta de Mas no se pondrán en contra de ustedes?
Eso lo hemos visto antes del 27-S, pero no hemos visto nada a partir del 27-S. Es una nueva etapa, hemos culminado el proceso de consulta a nuestro pueblo, de recoger mandato democrático. La primera vez fueron las elecciones anticipadas del 2012, no quedó claro y se intentó hacer el 9-N, no tuvo la validez internacional. Ahora por fin tenemos en números que esto es serio, está firme, crece y nadie tiene miedo de que venga Obama, ni Merkel. Ya se ha visto lo que quiere la gente, romper el statu quo, ahora hay que ponerse a hacerlo. Por eso digo que, una vez en este punto el momento es otro y no sabemos qué comportamiento tendrán las entidades. Pero yo no daría en absoluto por seguro que nadie nos crucifique por tener la misma posición que hemos tenido siempre.
Ha reconocido que el independentismo ha perdido el plebiscito, pero asegura que ha ganado las elecciones constituyentes. ¿Debería haber un nuevo referéndum?
Nosotros siempre hemos dicho que este mandato es plebiscitario y constituyente. Ya nos avala como para inciar un proceso constituyente. Es que no solo ha salido una victoria del independentismo, también del soberanismo, la gente de Catalunya Sí que es Pot estaba hablando de proceso constituyente catalán. Si miras esto, la victoria es totalmente clara, casi un 60% de votos para hacer un proceso constituyente. Y todo proceso constituyente acaba en una Constitución que se ha de validar mediante referéndum. Si la gente tumba esta Constitución, todo el referéndum ha sido invalidado. Este sería el último plebiscito.
Para hacer este proceso usted ha dicho que se debe desobedecer la legalidad constitucional española. ¿Ve a Convergència haciéndolo? 
Cosas más raras hemos visto. Hemos visto a Convergència diciendo que son independentistas, la ruptura de CiU, la desaparición de Unió del Parlament… ¡Cosas veredes, amigo Sáncho! Es que hay un proceso de ruptura, y no es algo que se esté inventado la CUP, la gente no tiene miedo a estas cosas. De hecho son las propias bases de Convergència las que más están empujando en el partido, no la cúpula. Por tanto veo a CDC desobedeciendo, porque no les va a quedar otra.
Pero Oriol Amat dijo el viernes que el escenario más probable es que esto se acabe con una votación sobre un nuevo Estatut.
Claro, y por el otro lado, este lunes Albiol ya ha salido diciendo que ellos están de acuerdo con hacer una modificación en la Constitución. Pero esto es normal, cuando ven que la cosa va en serio empiezan a hacer ofertas. El problema es que son ofertas de hace 4 años. Errejón antes de las elecciones propuso un pacto fiscal, que dices, hombre, actualízate el whatsapp, que eso está muy pasado. Son ofertas que van reactivas al movimiento popular, esto es muy significativo, la gente va por delante de las propuestas que se les hacen. Por eso miedo ninguno. ¿Un Estatut? Todo el mundo recuerda lo que pasó en 2006.
¿Descartan entrar al Govern?
Sí, sí, es muy difícil que entremos. Hombre, a no ser que las circunstancias sean totalmente excepcionales, no sé. Una campaña feroz por parte del Estado en la que nosotros encontráramos que tendríamos que entrar. Pero qué va, es muy improbable. Es que además nosotros no queremos ni consellerías, ni poner a gente… no queremos entrar en las instituciones, queremos transformarlas. Esto queda un poco de eslogan pero es que es cierto. Y valoramos que si entramos no las podemos transformar desde fuera, que es nuestro proyecto. Pero eso sí, trabajaremos con el Govern para llevar a cabo el plan de choque social y para desobedecer las leyes. Estaríamos encantadísimos de crear un Gobierno que revierta las políticas de austeridad, tendría todo nuestro apoyo.
Uno de sus puntos de mínimos en el programa es el plan social de choque. ¿Están dispuestos a retirarle la confianza a un Govern que no lo ponga en marcha?
Sin el plan de choque no hay gobierno apoyado por la CUP, es así de sencillo. Para conseguir los recursos necesarios para este plan de choque se deberán desobedecer un montón de leyes, empezando por la Ley de Estabilidad, el 135 de la Constitución, etc. Es verdad que hay un problema de contingencia, de dónde está el dinero, si lo tiene Montoro, si lo puede tener la Agencia catalana, si se puede sacar de una subida de impuestos o cómo. Y después está el tema del impago de los intereses de la deuda, sin lo cual es difícil que se haga nada. Pero es que estas son las bases de una independencia, desobedecer las leyes, si no, ¿de qué independencia estamos hablando?
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