6 jun. 2016

Cáritas acusa a Bruselas de ignorar los informes desfavorables al TTIP

En su informe sobre la situación de las “dos velocidades” que identifican en España, Cáritas también ha dedicado un espacio a debatir sobre asuntos más globales y que se plantean como un objetivo o desafío. Y entre los temas, el TTIP no ha pasado desapercibido, aunque se han planteado unas serie de cuestiones muy concretas sobre los movimientos de la Comisión Europea para ‘vender’ el acuerdo a la opinión pública: “Cabe preguntarse por qué la Comisión decidió pagar cuatro veces por el mismo estudio a cuatro organismos diferentes, y por qué no tienen en cuenta los informes críticos”, se pregunta uno de los autores del informe, el profesor de Economía Política de la Universidad del País Vasco, Joaquín Arriola. 


Una acusación que ha realizado el profesor de Economía Política de la Universidad del País Vasco, Joaquín Arriola, al ver que Bruselas financió a cuatro institutos europeos (Ecorys de Holanda, CEPR de Inglaterra, CEPII de Francia y Bertelsmann de Alemania) para que evaluaran el impacto potencial del TTIP en Europa. Algo que también se ha realizado en España a través del Instituto de Estudios Económicos y que supone una práctica normal en este tipo de negociaciones.
Ahora bien, el problema para Arriola se sitúa en la falta de precisión de los informes que mandó Bruselas: la alienación tanto en metodología como en los modelos de equilibro general computables chirrían. “Todos menos Bertelsmann utilizan incluso la misma base de datos”, afirma el profesor español. Por lo tanto, los resultados que se aprecian en éstos variarán poco y más al ver ciertos errores cometidos como no seguir el modelo que aconseja la ONU para estos informes.
El truco que ha identificado Arriola se encuentra en que si los estudios encargados por la Comisión Europea hubiesen seguido el modelo de Política Global de las Naciones Unidas, los resultados del impacto del TTIP en la Unión Europea hubiesen sido bien distintos. No obstante, sí existe una excepción que ofrece ese modelo a seguir: el estudio de Tufts University de Massachusetts (EE.UU) mostraba una visión distinta que dejaba en mal lugar las previsiones europeas.
“El autor decidió analizar el impacto del TTIP no sólo en las relaciones bilaterales, sino en todo el comercio internacional de los países concernidos. Los resultados en este caso son totalmente divergentes respecto a los cuatro estudios ‘independientes’, pero ‘oficiales’”, valora el Arriola para el estudio de Cáritas.
La conclusión de la universidad estadounidense no deja a lugar a dudas de la posición en la que se encontraría la Unión Europea en el caso de firmar el TTIP con EE.UU: mientras en el país norteamericano el empleo aumentaría en 784.000 personas, en la Unión Europea se perderán 583.000 empleos. Así como que “la propuesta de reforma política que implica llevaría a la desintegración económica de la Unión Europea”, según el informe.
“Nuestras proyecciones nos llevan a un futuro gris para los responsables políticos de la Unión Europea. Enfrentados a una mayor vulnerabilidad en el caso de cualquier crisis que viniera de los EE.UU e incapaces de coordinar una expansión fiscal, tendrían muy pocas opciones para estimular la economía: favorecer un incremento de los préstamos privados, con el riesgo de dar lugar a mayores desequilibrios financieros, una devaluación competitiva o una combinación de los dos”, extrae Jerónimo Capaldo, encargado de liderar el estudio que sale desde Massachusetts.
Es por todo esto que Arriola sólo extrae una razón “más que evidente” de por qué Bruselas decide ignorar ese contundente informe de Tufts University que afecta a los intereses de los europeos: el TTIP “se trata de un proyecto político promovido por grupos de interés muy poderosos”. Unos intereses que, a ojos del profesor, buscan “blindar los negocios de las grandes empresas frente al riesgo de las decisiones políticas, transferir los servicios públicos aun más a la competencia y a los mercados, y reforzar el peso político de las grandes empresas en las políticas mundiales de comercio y de inversión”.
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