4 abr. 2017

El 12-0 al Eldense destapa la infiltración de la mafia calabresa en el fútbol español

Nobile Capuani contactó con el CD Eldense en diciembre. Aseguró a los gestores del club que representaba a un fondo italiano que aportaría dinero, jugadores y victorias. Tras una breve negociación, Capuani tomó finalmente los mandos del equipo en enero. Sin embargo, solo tres meses después, el CD Eldense está inmerso en un escándalo deportivo que ha sacudido a todo el fútbol español. La derrota del equipo por 12-0 el pasado sábado, en un partido contra el FC Barcelona B del grupo III de la Segunda División B, ha desvelado la infiltración en territorio nacional de una trama vinculada a la mafia calabresa, la temible 'Ndrangheta, que se había especializado en las apuestas ilegales y la venta irregular de fichas en equipos.
La propia directiva del CD Eldense dio la voz de alarma este domingo al expresar públicamente sus sospechas sobre Capuani y pedir ayuda a la Liga de Fútbol Profesional (LaLiga) y a la Policía Nacional para que investiguen el presunto amaño de la goleada. Según han confirmado a El Confidencial fuentes del club, nunca hubo ningún fondo inversor detrás de Capuani. Lo único que existía era una organización liderada por Ércole di Nicola, un exjugador y exdirector deportivo italiano completamente desconocido en España que, sin embargo, arrastra en su país un largo historial delictivo. Su último problema con la Justicia tuvo lugar el 19 mayo de 2015, cuando fue detenido en una macrooperación de la Fiscalía italiana y cinco tribunales regionales contra la compra masiva de partidos y las apuestas ilegales en el fútbol.
*Algunos de los partidos amañados en el campeonato italiano
En el dispositivo, que recibió el nombre de Dirty Soccer (fútbol sucio, en inglés), se produjeron 50 arrestos por toda la geografía transalpina, pero los investigadores destacaron el papel de Di Nicola, que habría contactado directamente con dirigentes y jugadores de otros equipos para implicarlos en el fraude. Se le atribuye el amaño de al menos ocho encuentros. La Fiscalía descubrió esta red cuando investigaba otros negocios de la 'Ndrangheta, una de las organizaciones mafiosas más ricas y poderosas del mundo. Hasta ese momento, habían aparecido nombres sueltos implicados en amaños deportivos. Pero las autoridades consideran que Dirty Soccer era un auténtico “sistema” transversal en el que también aparecían inversores serbios, malteses y albaneses que facilitaban los fondos para apostar en el extranjero. Los investigadores sostienen que la red estaba conectada con la 'Ndrangheta. Presuntamente, Di Nicola formaba parte del grupo que cerraba los amaños para que el dinero se multiplicara sin riesgo. Tras su detención, pasó cuatro meses en arresto domiciliario.
Las pesquisas continúan en secreto, pero un tribunal federal deportivo ya ha condenado a Di Nicola a cinco años de inhabilitación y una multa de 100.000 euros. El tribunal considera acreditado que aprovechó su cargo de director deportivo de L'Aquila, que en 2015 militaba en la Lega Pro italiana —categoría equivalente a la Segunda División B española—, para teledirigir encuentros de la Copa de Italia y la Serie B, justo por debajo de la primera división del fútbol transalpino.
"El grupo inversor que prometieron nunca llegó. Se llevaron el dinero de las taquillas y dejaron 200.000 euros de deuda en bares, hoteles y alquileres"
Fue en L'Aquila donde Di Nicola trabó amistad con Capuani, que dirigía la sección juvenil del club. Seis meses después de que estallara Dirty Soccer, en noviembre de 2015, ambos se desplazaron a España para limpiar su pasado. Recalaron en el Jumilla por pura casualidad. “Llegaron prometiendo dinero. Decían que iban a utilizar el club para traer jugadores con proyección y relanzarlos. Y aseguraban que tenían el apoyo de un fondo de inversión italiano”, explica un directivo del Jumilla que prefiere permanecer en el anonimato por miedo a represalias.
A Di Nicola y Capuani se unieron pronto otros compatriotas, como Valentino Fenni y Salvatore Casapulca, pero nunca apareció ningún inversor. “Fue una mentira desde el principio. Se quedaban con el dinero de las taquillas y no pagaban en ningún sitio, ni restaurantes, ni hoteles, ni las casas de alquiler que utilizaban los jugadores. Dejaron una deuda de más de 200.000 euros, que es una barbaridad para un club como el Jumilla”.
"Hemos descubierto que hay jugadores que les han pagado hasta 700 euros para tener la oportunidad de jugar un solo partido con el CD Eldense"
Enseguida se descubrió cuál era una de sus principales vías de ingresos. En el mercado de invierno comenzaron a llegar jugadores extranjeros, la mayoría de Italia. “Nos dimos cuenta de que no fichaban a promesas con proyección. Ni siquiera pagaban nada para traerlos. Al contrario, su negocio consistía en exigirles dinero a jugadores de inferior categoría que buscaban una oportunidad”, explica este directivo. Solo en una semana, aterrizaron en el Jumilla seis italianos y un francés. Este último era Evans Kondogbia, hermano del centrocampista del Sevilla Geoffrey Kondogbia. “Se anunció como un gran fichaje pero sabemos que la familia tuvo que pagar 40.000 euros para que lo contrataran. Otros jugadores pagaron 20.000”. La práctica, desconocida hasta ahora en España, aparece en la sentencia italiana contra Di Nicola, pero en Jumilla tardaron en saber incluso cómo se llamaba.
En esa misma resolución fue inhabilitado también Capuani, que en Jumilla actuaba como un presidente todopoderoso de trayectoria intachable. Sin embargo, su negocio les obligó a tomar decisiones. “Ellos querían que fueran alineados los jugadores que habían pagado para estar en el Jumilla y no lo ocultaban”, prosigue este directivo. “Llegaron a decir en el vesturario que la alineación de un joven italiano suponía 20.000 euros y que con ese dinero iban a pagar todas las nóminas”. Los que pagaban, por supuesto, no recibían ningún otro ingreso. Y es ahí donde, en opinión de esta fuente, Di Nicola y Capuani pudieron aprovechar para prometer ingresos fáciles a jugadores que estaban lejos de sus países y no llegaban a final de mes. Los ingresos fáciles, claro, eran apuestas por dejarse meter goles. En abril, seis meses después de que pusieran un pie en Jumilla, los italianos fueron expulsados del club. La directiva todavía está pagando facturas de esa época.
*Los doce goles que levantaron las sospechas
Di Nicola y Capuani fueron más rápidos en encontrar una solución. Se fijaron en otro equipo de Segunda B a solo 50 kilómetros de Jumilla, el CD Eldense, que buscaba desesperadamente dinero para mantener la categoría. Contaron a los dirigentes del club que representaban a un fondo italiano que creía en el proyecto. Capuani también lideró aparentemente esta operación, aunque contó con la ayuda de un abogado de Elche, José Miguel Esquembre. Este medio ha intentado contactar con el letrado, pero no responde a las llamadas.
En enero, la junta gestora aceptó la propuesta de los italianos y cedió a Capuani la gestión deportiva y económica. El grupo aplicó el mismo engaño que en Jumilla. Pronto comenzaron a llegar jugadores, en su mayoría, de Italia. Cuantos más jugadores, más dinero se llevaban Capuani y sus socios. “Llegaron 20 jugadores de golpe y sabemos que muchos llegaron pagando”, explica a este diario David Aguilar, el presidente del CD Eldense que este domingo, tras el 12-0 contra el FC Barcelona B, decidió rescindir el contrato con los italianos y retirar al club de la competición. “Estamos descubriéndolo todo ahora. Cada 10 minutos nos cuentan una cosa nueva”, asegura al otro lado del teléfono. “Lo de que pagaban para jugar nos lo han contado los propios jugadores. Hay alguno que ha entregado hasta 700 euros para poder disputar un solo partido. La mayoría, por supuesto, no tiene nivel para jugar en Segunda B. Como mucho son de preferente, pero los traían porque pagaban”, explica Aguilar, que ha puesto toda la información de la que dispone en manos de la LaLiga y la Policía Nacional. “Todo esto tiene que salir, tenemos que limpiar el club, porque es una vergüenza, y no puede volver a pasar”.
Amañaron un partido contra el Cornellá pero perdieron mucho dinero. Contra el FC Barcelona cerraron un resultado más rentable. 8-0 al descanso
Aguilar también ha recibido informaciones sobre la venta de partidos y son más sólidas que las que manejaron en Jumilla. “Los jugadores nos han confesado que lo de las apuestas lleva semanas pasando. Al parecer, ya habían apostado que el equipo encajaría cuatro o más goles contra el Cornellá hace tres jornadas, pero solo nos ganaron 3-1 y ellos perdieron mucho dinero. Se montó un lío enorme en el vestuario, porque estaban muy enfadados”, prosigue el presidente del club. “Lo que nos llega es que buscaron un resultado más escandaloso contra el FC Barcelona para recuperar todo el dinero. El equipo tenía que terminar con un 8-0 en la primera parte. Y eso fue exactamente lo que ocurrió. Cuando terminó la primera parte, avisé rápidamente de que había pasado algo”. Curiosamente, la mayoría de los jugadores alineados en puestos clave llegaron en Navidad de la mano de Capuani. La actitud de algunos durante el partido resulta, como mínimo, incomprensible.
En el vestuario se habla abiertamente de apuestas en Asia, donde las mafias europeas tienen redes que han convertido el deporte en una fuente de ingresos tan lucrativa como la trata de personas y el tráfico de cocaína. Otras fuentes consultadas por El Confidencial también afirman que Di Nicola y Capuani tenían contactos de apuestas en Malta y Arabia Saudí. El dinero se movía presuntamente en circuitos ilegales. En ningún momento tenía que pasar por España.
*Cheikh Saad, delantero del Eldense, que denunció lo ocurrido en el partido
La LaLiga ya investiga los hechos, a pesar de que la Segunda B depende de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), que sorprendentemente no detectó nada sospechoso ni ha tomado ninguna decisión para reaccionar al escándalo de este fin de semana. El presidente de la LaLiga, Javier Tebas, está convencido de que se trata de un caso de libro. “Vamos a analizar todas las imágenes y ya estamos tomando declaración a los jugadores para llegar hasta el final. Si tenemos que personarnos como acusación particular, lo haremos, igual que hemos hecho otras veces”, advierte Tebas. En su opinión, se dan todos los condicionantes para que el 12-0 sea un amaño. “No saltó ninguna alarma en España, pero las apuestas ilegales suelen realizarse en el extranjero para no levantar sospechas. Y se hacen además en mercados como Asia, que no vigilan tanto estos movimientos”, explica.
Hay un elemento para la sospecha. “Las mafias suelen hacer las apuestas con el partido comenzado. Si es aceptada, hacen una señal para avisar a los cómplices que tienen sobre el campo. En este caso, los goles no empezaron a entrar hasta el minuto 8. Probablemente, en ese momento supieron que la apuesta había sido aceptada e hicieron algún movimiento desde la banda para avisar de que había que empezar a dejar que el FC Barcelona marcara”. “Al contrario de lo que piensa la gente”, añade el presidente de la LaLiga, “no hace falta que todo el equipo esté vendido para amañar un resultado. Basta con que haya tres o cuatro jugadores que no metan el pie o simplemente pierdan balones en lugares clave del terreno de juego”.
Para Tebas, la conexión de los dirigentes del CD Eldense con la 'Ndrangheta italiana no sería una sorpresa. “Estamos en contacto con las autoridades de Italia de forma permanente y hace tiempo que nos advirtieron de que las organizaciones criminales han descubierto que las apuestas son un gran negocio que además entraña menos riesgos que otras actividades. Sabemos que es una de las amenazas”. La Policía Nacional ya está siguiendo la pista de Nobile Capuani y Ércole Di Nicola y, también, de los inconfesables motivos que los llevaron hasta el sureste de España.
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