25 may. 2019

"Putos hipsters": una "guerrilla semiótica" hace la contracampaña en Barcelona

Son viejos conocidos en las calles de Barcelona, pero los efectos de su activismo han resurgido con fuerza estos días. Y no es para menos. En plena traca final de la campaña para las Municipales del 26-M en Barcelona, algunas marquesinas del centro de la Ciudad Condal han amanecido algo cambiadas. Sí, son carteles electorales; sí, son los candidatos oficiales a la Alcaldía. Y sin embargo, ninguno de ellos habría aprobado jamás su colocación.
Lo llaman "piratería publicitaria" y lo mismo lo aplican a anuncios comerciales (hackvertising o subvertising haciendo un juego de palabras con el vocablo inglés advertising) que a carteles de propaganda política. Este jueves les ha tocado a los alcaldables de Barcelona. Así, el lema "reimpulsemos Barcelona" del candidato de ERC Ernest Maragall ha amanecido reinterpretado como "putos hipsters", "tourists go home!" o "expropiemos el MACBA", junto a su fotografía de campaña y, por cierto, el logo del PSC.

Por su parte, el candidato real del PSC Jaume Collboni, también ha visto transformado su cartel oficial -"Volvamos a ser Barcelona"- por "socialismo o barbarie" o "mucha policía poca diversión", y ha dejado de optar a "alcalde socialista" para convertirse en "alcalde revisionista" o "alcalde de Karcelona". "Tan rojo como la Selección Española", tuitean los autores.

El candidato Manuel Valls tampoco se ha librado del Photoshop, y aparece en su reinterpretación electoral ataviado con un chaleco amarillo y el mensaje "vive la République!" que claro, en este caso no tiene el mismo significado...

Si Joaquim Forn aparece como candidato simbólico en los carteles electorales de Junts Per Catalunya, en la reinterpretación de esta "guerrilla semiótica" lo que aparece es una botella de Fairy en llamas, como un cóctel molotov, y el eslógan "creiem en Barcelona" (creemos en Barcelona) se convierte ahora en "cremem Barcelona" (quememos Barcelona). Lo del lavavajillas, por cierto, lo explican los activistas en un tuit con varios emojis que representan billetes y un mensaje: "Nada más limpio que Ciu".

Finalmente, toca el turno de la candidata a la reelección Ada Colau. La célebre pintada antisistema A.C.A.B. (all cops are bastards) se convierte ahora en "Ada Colau Alcaldessa de Barcelona" y en los dos carteles reinventados se la ve rodeada de policías con la camiseta de la PAH y el lema "me podrán echar de casa, pero no me podrán sacar del Ayuntamiento"; y en el otro sujetando un cartel que reza: "Si votar sirviese de algo estaría prohibido".

AUTOENGANYS, VIEJOS CONOCIDOS DEL ACTIVISMO BARCELONÉS

¿Pero quién está detrás de esta reinterpretación política de la campaña del 26-M? No firman su obra pero, en realidad, son viejos conocidos del activismo callejero barcelonés. El colectivo se hace llamar AutoEnganys, que a simple vista podría traducirse por autoengaños, pero con ellos nada es lo que parece: "Autonomous Engaged Gang Yelling Sarcastically es como definen sus siglas. O sea, colectivo autónomo comprometido que grita con sarcasmo. Ellos fueron los autores de aquellas sogas amarillas que aparecieron por Barcelona el verano pasado con el mensaje: "Si vivimos, vivimos para pisar las cabezas de los reyes".
Tras aquella acción, una redactora del portal BCN Més se entrevistó con varios miembros del colectivo, que prefirieron mantenerse en el anonimato pero le contaron que lo suyo es "la reivindicación del espacio público". "La publicidad que copa la ciudad no es más que un montón de imaginación malgastada con relatos que tienen en común un único mensaje: '¡Compra!'", explicaron entonces.
Actúan "a cara descubierta, a plena luz del día, con pinta de aburridos". "Nadie repara en nosotros", afirman.

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