18 oct. 2018

Dos premios fin de grado rechazan la invitación para asistir a la audiencia de los Reyes

«Los estudiantes de la Universidad de Oviedo no le debemos nada a la monarquía», aseguran los estudiantes
En los últimos años se ha convertido en algo habitual, aunque no por ello deja de ser llamativo. Dos premios fin de grado han rechazado la invitación para asistir a la audiencia de los Reyes con motivo de la entrega de los Premios Princesa. En su opinión, «los estudiantes de la Universidad de Oviedo no le debemos nada la monarquía».
Diego Fernández Fernández, premio fin de grado en Pedagogía, y Juan Martínez Hernández, premio fin de grado en Psicología, dejan claro que no tienen nada en contra de los premiados, pero sí contra todo lo que rodea a los Premios Princesa. Por ello, y como ya ha ocurrido en años anteriores «rechazamos la invitación a la recepción con los Reyes de España».
¿Qué lleva a un estudiante premiado por su excelencia académica a rechazar participar en un acto con la máxima autoridad del Estado? En primer lugar, aseguran que el evento de los Premios Princesa «es usado todos los años para hacer un lavado de cara a una institución como la monarquía que cada vez representa a menos personas, sobre todo a las generaciones más jóvenes. Los evidentes casos de corrupción, su relación con dictaduras y ventas de armas o el origen franquista de su implantación en nuestro país no hace sino negar su legitimidad». Por todo ello, «no vamos a atender una invitación de unas personas con estas características que sólo quieren hacerse una foto utilizando nuestro esfuerzo y el de nuestras familias durante años, para tapar sus vergüenzas».
Su lista de argumentos para rechazar la invitación es extensa. «Aquellos que nos invitan a sacarnos una foto con los Reyes de España trabajan todos los días incansablemente para impedir nuestros sueños y los de miles de jóvenes de familias humildes. Estamos hablando de banqueros como los Botín, evasores fiscales como los Masaveu y los Cosmen, donantes ilegales del PP como Villar Mir, y otros destacados miembros de las élites económicas y empresariales de Asturies y del Estado Español, miembros del Patronato de la Fundación Princesa de Asturias».
La lista de reproches es extensa y los premiados también critican a la Fundación Princesa: «Esta Fundación es la organizadora de los Premios, pero la realidad es que actúa de facto a modo de «corte real empresarial», de los Borbones, siendo muchos de ellos responsables del aumento de las desigualdades sociales, de la progresiva elitización y privatización de la Universidad pública y del sufrimiento de muchas personas».
Los dos estudiantes consideran que tener el mejor expediente no significa que ellos sean los mejores estudiantes. «Ni somos ni nos creemos mejores que nuestros compañeros de promoción por tener las calificaciones más elevadas, al contrario; creemos en una educación integral que forme mujeres y hombres libres, iguales en derechos y oportunidades y participantes en la construcción de una sociedad más justa y equitativa», aseguran.
Además, consideran que su presencia en esa audiencia solo serviría para utilizar su imagen. Por ello, sostienen que «únicamente utilizamos este altavoz mediático para poder manifestar que nos negamos a entrar en un juego en el que se nos usaría como floreros de una institución a la que, lejos de rendirle honores, saludos o vasallaje, no debemos nada, ni siquiera el respeto».
Por todo ello, sostienen que su lugar el día de la ceremonia «será en la manifestación que todos los años la Asturies Real celebra en frente de la gala para decirle a quienes intentan conservar sus privilegios a costa de la mayoría social, que Asturies no rinde pleitesía a Fartones ni a Borbones»

17 oct. 2018

El hotel donde el precio de un café es el doble de lo que gana una camarera de piso por limpiar una habitación

Ocho mujeres gritan en la puerta con megáfono en mano, una sencilla pancarta y vestidas con camisetas en las que se pueden leer sus reivindicaciones laborales. Frente a ellas, el poder: un complejo hotelero de cinco estrellas y 295 habitaciones que ostentosamente se presenta en su web como un alegoría arquitectónica del Museo Guggenheim de Nueva York. Situado a orillas del Guadalquivir, en la Isla de la Cartuja de la capital andaluza donde se desarrolló la Expo 92, la realidad laboral que habita entre las cuatros paredes del complejo turístico es bien distinta a las estrellas de las que presume y a los casi 100 euros que cuesta una sola noche.

Las ocho camareras de piso, que fueron despedidas “de un día para otro” el 31 de julio, gritan cánticos a través de un megáfono a pilas sin que nadie se inmute. Los taxis entran con absoluta naturalidad, los clientes que abarrotan el hotel en una jornada de congreso como si oyeran llover y la dirección hotelera no da respuestas a las trabajadoras que han sido despedidas tras la presentación en el hotel de una inspección de trabajo, que pudo corroborar, según las trabajadoras, las malas condiciones de trabajo y la explotación laboral de la que el Barceló Sevilla Renacimiento obtiene sus beneficios.

1,50 euros por habitación
“Nos pagaban la habitación a 1,50 euros”, denuncia Lucía, una joven de 28 años que denuncia que los días de descanso les daban de baja en la seguridad social y que la contratación era a través de una empresa externa que se hacía de oro con la explotación de estas camareras de piso que firmaban contratos de cuatro horas al día, aunque la realidad era que estaban hasta ocho y nueve horas limpiando habitaciones sin que les pagaran las horas extras.

Marga tiene 52 años y le duele todo su cuerpo, fruto de los movimientos repetitivos de sacarle brillo a los baños, de hacer camas y limpiar habitaciones que en verano están ocupadas por familias de dos y tres niños que acuden al parque de atracciones Isla Mágica, situado a pocos metros del hotel Barceló Sevilla Renacimiento. Marga ganaba 700 euros con los que había meses que tenía que decidir entre comer y pagar los 400 euros de alquiler por una modesta vivienda en un barrio periférico de la capital andaluza. Ahora, que se ha quedado en el paro, cobra 300 euros de la ayuda familiar al tener un contrato temporal, aunque su realidad es que muchos días echaba más de ocho horas y ni por esas salía de la pobreza.

Hotel Barceló Renacimiento, situado en la Isla de la Cartuja de la capital andaluza.
Lola, de 47 años, tiene una hija de 16 con la que vive sola en una casa de alquiler que lleva varios meses sin poder pagar porque con el salario que cobraba no podía asumir. Ahora que está en el paro cobrará los 300 euros de la ayuda familiar, con lo que no tendrá ni para empezar a asumir los 350 euros que le cuesta el techo para protegerse ella y su hija. Similar es el caso de Tamara, una joven de 32 años, con tres hijos y cuyo marido ingresa 800 euros mientras los gastos de la vivienda, agua y luz mensuales ascienden a 620 euros.

Todas ellas fueron despedidas al cambiar de empresa externa el hotel y no acordar la subrogación de los contratos de las trabajadoras.  Las ocho camareras de piso, aunque las despedidas fueron treinta, aseguran que las han echado por quejarse de la explotación laboral que se respira en el hotel y tras ir la inspección de trabajo que multó al hotel Barceló Sevilla Renacimiento, con quien este periódico ha intentado hablar sin éxito ni respuesta por parte de la dirección hotelera.

Piden ser readmitidas con condiciones dignas
Las  camareras de piso que han emprendido esta lucha sólo esperan ser readmitidas por la nueva empresa externa que está desarrollando los servicios de limpieza de habitaciones y zonas comunes y que se termine “la esclavitud laboral que sufrimos las mujeres que trabajamos en los hoteles”, aclara Lucía, que prefiere no dar su apellido por miedo a represalias en otras empresas del sector.

Mientras estas mujeres tocan el silbato y hacen ruido para demandar a la dirección del hotel que las escuche y readmita, los camareros del hotel sirven cafés a 3,10 euros, el doble de los 1,50 euros que cobran las camareras de piso por limpiar una sola habitación de las casi 300 que tiene el hotel, por perder su salud limpiando grifos de lavabos, azulejos de baño, tazas de váteres y doblar la espalda haciendo camas como si no hubiera mañana en un sector, el turístico, que hace años que salió de la crisis y acumula beneficios de dos dígitos.

16 oct. 2018

Las tiendas on line también están obligadas a recoger y reciclar gratis tus electrodomésticos

“La gran mayoría de las personas no sabe que si compras un televisor por Amazon están obligados a recogerte el viejo”. Esta frase se oyó durante la celebración del II Congreso Nacional de Gestión de Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE) celebrada hace unos días en Valencia. Allí se constató que la recuperación de electrodomésticos a través de la venta a distancia es uno de los obstáculos que impiden cumplir satisfactoriamente con el reciclado de RAEE. No es cuestión baladí, el 20% de estos aparatos se venden ya on line, y subiendo. Sin embargo, el compromiso de los “supermercados digitales” con la recogida deja mucho que desear. Solo lo cumple, y no del todo, una tercera parte.

La ley (real decreto sobre residuos de aparatos eléctricos y electrónicos) obliga a que, sea cual sea el establecimiento en el que adquiramos un electrodoméstico, tiene la obligación de recoger el antiguo que desechamos. Es más, los establecimientos de más de 400 metros cuadrados también están obligados a recoger pequeños aparatos eléctricos y electrónicos (AEE) que no sobrepasen los 25 centímetros, aunque no compres ninguno similar al que mandas a reciclar o reutilizar.

Lo de “menos de 25 centímetros” no reduce las posibilidades a móviles, tabletas u ordenadores portátiles pequeños. La gama es amplísima: altavoces de ordenadores, enchufes, regletas, radios, despertadores, máquinas de afeitar y de depilar, pequeños amplificadores o reproductores de música, cepillos eléctricos, ambientadores, purificadores e insecticidas enchufables… Por lo tanto, no hay excusa ni del consumidor para alegar que está muy lejos el punto limpio para deshacerse del RAEE ni del distribuidor para decir que no lo acepta. La ley nos ampara.

La ley también nos ampara a la hora de devolver para reciclar o reutilizar cualquier aparato tras comprar uno nuevo a través de la venta on line. Durante el congreso de Valencia, en el que hubo oportunidad de escuchar a decenas de personas expertas en la materia, en especial relacionadas con los sistemas colectivos de responsabilidad ampliada del productor, se incidió en los obstáculos que deben salvarse para cumplir con unas tasas de reciclaje de RAEE que ahora no se cumplen: Entre ellas surgió el escaso compromiso de las empresas vinculadas a los supermercados digitales, denominados con el término inglés marketplace.

De entrada se afirmó que, como ciudadanos, desconocemos que al igual que una tienda física, un supermercado digital está obligado a recoger el AEE antiguo que cambiamos por el nuevo. José Prat, secretario general de la Federación Española de Fabricantes de Electrodomésticos, afirmó que en un estudio realizado por su asociación, “sobre 89 portales que hacen este tipo de venta, solo 31 (el 35%) cumplían con la recogida a domicilio; pero el porcentaje debería ser menor, porque así como todos afirmaban abiertamente que recogen la línea blanca (frigoríficos, lavadoras o lavavajillas), no todos hacían lo propio con otra electrónica de consumo, en especial los pequeños aparatos”.

“Si es voluminoso, algunos te dicen que te lo recogen si lo depositas previamente en el portal, y si quieres que te lo bajen te cobran 35 €, pero eso no es lo que dice la ley”, aseguró Prat, quien añadió que “esto supone para una empresa reducir su coste entre el 7% y 8% por saltarse esta recogida y posterior depósito en un centro de tratamiento”. Rosa Llácer, responsable de comunicación de RAEE Andalucía, también dijo: “Cuidado con los establecimientos de más 400 metros cuadrados donde no compramos pero llevamos un pequeño AEE, que algunos te piden dinero por dejarlo y eso tampoco lo contempla la ley”.

Casi ningún supermercado digital deja claro de partida que se comprometen, como obliga la ley, a recoger tu viejo AEE. Amazon, eBay, El Corte Inglés o FNAC sí hacen mención a ello (en Rakuten, AliExpress y Pixmania es imposible dar con esta información), aunque a veces de forma ambigua y no como información directa al comprarlo, sobre todo cuando el aparato no es propio. Amazon advierte que “si has comprado un AEE a un vendedor externo a través de nuestro servicio Amazon Marketplace, deberás contactar con ese vendedor directamente para obtener información sobre las disposiciones adoptadas por este último, en lo relativo a la recuperación y reciclaje de los aparatos eléctricos y electrónicos”. José Prat contesta: “La gran mayoría de las empresas asociadas al marketplace de Amazon no cumple con la recogida”.

En cualquier caso, nunca aparece todo esto como información directa, hay que ir a las pestañas de ayuda o de preguntas frecuentes para encontrar lo que debes hacer si quieres devolver tu aparato antiguo. En algunos casos te recomiendan que si está usado, pero no estropeado, lo integres en un circuito de segunda mano. En El Asombrario hemos comentado ya que la mejor opción es repararlo y resistirte al cambio para luchar contra la obsolescencia programada. Si definitivamente decides devolverlo, te ofrecen contactar por correo electrónico para recogerlo o hacerlo de forma gratuita a través de Correos si no es voluminoso. Y que quede claro: siempre sin ningún coste.

El tratamiento adecuado de RAEE que se pierde debido a esta deficiencia por parte de los supermercados digitales es considerable, ya que, según estadísticas de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) presentadas en el congreso, las ventas on line de aparatos nuevos suponen ya el 20% del mercado, con picos del 34% para móviles y otros dispositivos relacionados con las tecnologías de la información y la comunicación. Conviene recordar que, como también se expuso en la cita celebrada en Valencia, este comercio crece a un ritmo del 3% anual.

Y por si queda alguna duda sobre lo que dice la ley, terminamos con la literalidad de la misma: “En cuanto a la recogida separada de RAEE por los distribuidores, éstos deberán garantizar en el momento del suministro del nuevo producto la recogida de un RAEE equivalente al aparato que se compra, tal y como ya obligaba la Directiva 2002/96/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 27 de enero, y el anterior real decreto”.

15 oct. 2018

Un informe confidencial de la CIA revela las intimidades homosexuales de Hitler

Adolf Hitler es uno de los personajes históricos que más repugnancia despiertan por su ideales morales y, especialmente, por sus crímenes atroces contra la humanidad, pero también uno de las figuras que más curiosidad generan. Algunos datos sobre su personalidad continúan siendo un enorme misterio pero otros, como los que giran en torno a su sexualidad, acaban de ser desvelados con la publicación de un informe de 68 páginas elaborado en 1942 por el antropólogo Henry Field para la Oficina de Servicios Estratégicos, precursora de la famosa CIA, según difundía el diario británico Daily Star el pasado lunes.
El informe, secreto durante 76 años, contó con las declaraciones del alemán Ernst Sedgwick, amigo íntimo del dictador durante la década de los años 20 y de los años 30. Gracias a las confidencias de este mecenas del nacionalsocialismo, que terminaría distanciándose del círculo de poder nazi, podemos conocer ahora que Hitler experimentó una "racha homosexual" durante su juventud y que “su vida sexual, al igual que su perspectiva política, es doble: es la vez homosexual y heterosexual”, según recoge este documento bomba al que ha tenido acceso el Daily Star y que radiografía algunos aspectos esenciales del 'Führer', incluido su supuesto sadomasoquismo.
El texto sugiere además que existía una “afinidad” entre el Hitler y Rudolf Hess —otra figura clave del nazismo que el propio documento revela como travesti hasta el punto de que habrían mantenido “una relación sexual”. "Durante su encarcelamiento en 1923, el líder nazi comenzó a sentir afinidad por Hess tras pasar un periodo de aislamiento y privación sexual”, dice textualmente el informe, que también afirma que el líder del Tercer Reich residió durante su juventud artística en un albergue austriaco "donde los hombres de edad avanzada acudían a buscar hombres jóvenes para tener con ellos placeres homosexuales".
Pese a ordenar la matanza de miles de homosexuales en campos de concentración, Adolfo Hitler era un bisexual reprimido, según un informe "ultrasecreto" de la CIA escrito por el espía Henry Field

De ser ciertas estas declaraciones históricas, Hitler asesinó a miles de homosexuales porque había reprimido duramente su propia sexualidad hasta llegar a niveles mortales de toxicidad sexual. Sin embargo, debemos leer con pinzas este tipo de informaciones: hay muchísimos casos a lo largo de la historia en que se ha utilizado la homosexualidad como arma para desprestigiar a un adversario. Por ejemplo, como apunta la historiadora feminista Linda Nochlin, durante la época colonial se asimiló a los líderes egipcios como homosexuales lujuriosos, y así legitimar la conquista porque estaban liberando el país de un líder decadente y sexualmente reprobable. En caso que Hitler fuera bisexual, la noticia debe orbitar en cómo su represión sexual provocó una matanza en masa el colectivo, y no usar esta hipotética orientación sexual como sinónimo de burla, insulto o mecanismo de desprestigio.