18 ago. 2014

Otra portada patética del ABC: La sanidad pública bajo el fuego cruzado de las derechas (16-08-14)

Hace años que cada mañana miro las portadas del ABC. Si es tarde, la miro antes de ir a dormir y todo. Es una de esas rutinas desagradables que no puedes dejar de hacer. Tengo un amigo que incluso se lee las “columnas” de Salvador Sostres. ¿Hay un punto masoquista al mirar portadas del ABC? Quizás al principio sí, pero después de muchos años viendo las salvajadas que publica este panfleto al servicio del BBVA, no puedo más que sonreír y pensar: “que burritos son, Dios mío!”
Sin embargo, no puedo evitar caer en la trampa y comentar la portada del ABC:


Cualquier persona que me siga en Twitter o Facebook, que haya leído mi librito sobre sanidad o que haya venido a alguna de las cientos de charlas que hemos hecho sobre sanidad en toda Cataluña lo sabe: considero a CiU –con la ayuda del PSC– como una auténtica máquina de destrozar la sanidad pública catalana.
Lo tengo tan claro como claro tengo que al ABC la sanidad pública le importa un pimiento. Lo que al ABC le molesta es que se haga una consulta democrática sobre el futuro político de Cataluña. Y si hay que utilizar la sanidad como arma contra eso, se utiliza. Y tan anchos.
El ABC puede hacer las portadas que quiera, pero el problema de la sanidad pública catalana no es el secesionismo. El problema es que CiU está cerrando hospitales públicos para pasarle el negocio a los empresarios amigos. El problema de la sanidad catalana no es “la consulta” sino la tremenda opacidad que hay en Cataluña en la gestión de los cerca de 10.000 millones de euros del presupuesto sanitario. El problema de la sanidad catalana no es “el secesionismo sino que CiU –con la ayuda del PSC– ha convertido la sanidad en un nido de corrupción. En definitiva: el problema de la sanidad catalana no es que “los secesionistas” quieran votar en 9N. El problema es que CiU hace lo mismo que el PP: mangonear, carcomer y destruir la sanidad pública. Y llamadme conspiranoico: la portada del ABC llega al día siguiente del nacimiento del grupo “Hospitales Católicos de Madrid”. Aquí Rouco Varela en el acto de presentación del engendro:


La sanidad católica de Rouco salvará a la sanidad catalana amenazada por el “secesionismo”? La cosa es que la sanidad pública está en un fuego cruzado entre dos bandos –la derecha catalana y la espanyola, ambas al servicio de la banca– a los que histórica e ideológicamente la sanidad pública siempre ha hecho estorbo. Por ello, cuando se disparan entre ellos, tampoco vigilan mucho.
Es verdad que el Gobierno de CiU tiene una política de subvenciones a medios de comunicación que es un escándalo democrático. Da vergüenza ver como CiU regala millones de euros a la hasta hace poco “sobiranista” La Vanguardia, propiedad del vicepresidente de La Caixa. También da vergüenza que organizaciones como Dempeus per la Salut Pública –y mucha otra gente que lucha en defensa de la sanidad pública– esté prácticamente vetada en TV3. Pero que el diario ABC quiera hacer creer que “el problema” de la sanidad es que Artur Mas “infle la secesión” es tomar a sus [poquísimos] lectores por imbéciles.


El ABC utiliza la misma técnica reduccionista que una parte de la prensa catalana, que día tras día nos quiere hacer creer que el único problema de la sanidad catalana –y de muchas otras coses– es “expolio fiscal “que Cataluña padece.
Está claro desde hace años que la sanidad catalana sufre un problema de sub-financiación y que las relaciones económicas entre España y Cataluña juegan un papel muy importante en este problema. Lo repito por si no se ha escuchado: la sub-financiación de la sanidad catalana es un tema muy importante y España tiene mucho que ver en todo esto. Pero –otra vez– intentar hacer creer que el único problema de la sanidad catalana es el expolio fiscal es tomar la gente por imbéciles. En primer lugar porque es la misma prensa que muy a menudo “olvida” cosas como el fraude fiscal cometido por las grandes empresas de la oligarquía catalana. Y porque aunque el expolio fuera de 100.000 millones, la opacidad, el amiguismo y la corrupción que destruye la sanidad catalana no es un problema de dinero. Es un problema de decencia y CIU de eso no hay.
Y así es como la derecha española y la derecha catalana se disparan. Y la sanidad pública en medio. CiU no quiere que se hable de sanidad pública “para no entorpecer el proceso”. El ABC habla de sanidad pública para entorpecerlo. Y así es como la sanidad pública queda atrapada en un fuego cruzado entre dos derechas desvergonzadas a las que la sanidad pública les importa una mierda.
El tema es complejo y requiere debates más amplios de los que ofrece el espacio de un columna o una batalla en Twitter. Y lamentablemente los espacios de debate se han convertido en trincheras. Dudo mucho de que me dejen espacio a las páginas del ABC para explicar que el problema de la sanidad pública no es “el secesionismo” sino la derecha y la banca que la ven como un lugar más donde hacer negocio. Y dudo mucho que algún día pueda salir en TV3 para decir que el problema de la sanidad catalana es que es poco democrática, que es opaca y que CiU, al igual que el PP sólo tiene un objetivo: beneficiar a CAPIO, a las multinacionales sanitarias y a la banca.
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