20 jun. 2017

Hasta 20.000 euros diarios para las orgías sexuales de dos políticos del PP balear

Siguen las novedades en el juicio del 'Caso Cursach'. La investigación, que ha llevado a prisión al magnate mallorquín y que ha salpicado a políticos y autoridades policiales, contaba hoy con la declaración de una de las testigos clave del caso.
La mujer, que ha sido agredida y amenzada por dos sicariosha facilitado la dirección del inmueble que ella y su socia tenían alquilado en el centro de la ciudad de Palma y que funcionaba como prostíbulo al que acudían asiduamente dos políticos del PP. La Policía ha confirmado la existencia del local, que ahora se encuentra cerrado.
Una testigo ratifica que Cursach pagaba prostitutas a Rodríguez y Gijón
La testigo asegura que el expresidente del PP de Palma, José María Rodríguez, pasaba días enteros en el burdel y que llegó a gastarse hasta 20.000 euros diarios en servicios sexuales. También ha confirmado la presencia de Álvaro Gijón, actual diputado del PP y concejal de la ciudad. La factura más alta que cobró fue de 36.000 euros, tan solo en un día. Sin embargo, los políticos nunca pagaban los servicios. Era Cursach quién se hacía cargo de las facturas a cambio, presuntamente, de "favores políticos".
Gijón y Rodríguez llamaban a no sé quién y la traían hasta el piso. Gijón seleccionaba a las chicas y las obligaba a consumir cocaína. Quien no quería tomar droga no entraba con él
Rodríguez, según relata la testigo, se encerraba con una o varias chicas. Constantemente iba seleccionando chicas para tener sexo. Algunas de las prostitutas se negaban a mantener relaciones con el político debido a sus "extraños y peligrosos" gustos sexuales. Cuando esta situación se producía, Rodríguez mandaba traer chicas de la calle o incluso a chicos para mirar cómo tenían relaciones entre ellos. La mujer detalló que ella misma vio muchas veces al exdelegado del Gobierno "en un estado lamentable y totalmente pasado de cocaína y alcohol".
El testimonio de la mujer cuenta con la credibilidad de los investigadores del caso por muchos de los hechos que relata en su testimonio y que nadie más pudo haberle contado porque fue ella quien los presenció. La mujer vio cómo se le entregaban sobres con dinero a determinados mandos de la Policía Local de Palma. Explicó también las fiestas con sexo y venta de drogas celebradas en la discoteta Tito's, propiedad del empresario, y a la que estaban invitados varios mandos de la Policía.
Su declaración ha sacado a la luz las múltiples orgías sexuales a las que acudían los dos políticos del PP, que tan solo se encargaban de comprar la cocaína, porque el resto "lo pagaba Cursach". "Gijón y Rodríguez llamaban a no sé quién y la traían hasta el piso. Gijón seleccionaba a las chicas y las obligaba a consumir cocaína. Quien no quería tomar droga no entraba con él", explicaba la testigo en el juicio.
Rodríguez, según relata la testigo, se encerraba con una o varias chicas. Constantemente iba seleccionando chicas para tener sexo. Algunas de las prostitutas se negaban a mantener relaciones con el político debido a sus "extraños y peligrosos" gustos sexuales
Detalló también que los dos políticos "se encerraban con varias chicas a la vez y estaban días enteros sin salir del piso" . Cuando se quedaban sin dinero, Rodríguez llamaba a un empleado de un banco de la calle Aragón (en pleno centro de la ciudady a pocos metros del inmueble). Otras ocasiones quien le traía el dinero lo hacía de un banco de la plaza España. El propio Gijón le pidió a la testigo que le comprara cocaína.
Los políticos, que niegan la versión de la testigo, acudían también a las timbas de pokér y "bacanales sexuales" celebradas cada lunes en la finca propiedad de Cursach, al oeste de la isla. En una de esas fiestas, la mujer asegura que una de las chicas, que era amiga suya, fue golpeada brutalmente. La joven sanragaba por la boca y la vagina y tenía un brazo roto. Tuvo que ser traslada al hospital. La testigo asegura que Cursach le ofreció una gran suma de dinero para que regresara a su país de origen: Brasil.
La mujer no sabe quién fue el autor de la paliza, pero asegura que Fernández estaba presente.
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