11 abr. 2016

En España si los padres son pobres, también lo serán sus hijos

Nuevo informe que confirma que la pobreza se hereda. Hasta el 80% de las personas que sufrieron las consecuencias de la falta de dinero de sus padres en sus primeros años de vida, lo están reviviendo  ahora de adultos. Lo que confirma que esta falta de oportunidades es un círculo vicioso del que no se puede salir fácilmente. Es un problema estructural que la crisis ha agravado.
Tremendo estudio de la Fundación Fomento de Estudios Sociales y Sociología Aplicada, FOESSA, sobre la pobreza en España. Llega a una conclusión devastadora, hasta el 80% de los hijos de personas sin recursos serán pobres de adultos. Tajante y sin paliativos, la pobreza se hereda.
Y no es un problema circunstancial, sino estructural. Esto es,  se trata de un problema más profundo.  Aunque, se mejore la situación económica no va a cambiar, porque en los tiempos de bonanza, la tasa de pobreza infantil seguía siendo demasiado elevada.
Está fuertemente arraigado en nuestra sociedad. Se explica por la falta de unas prestaciones universales destinadas a las familias. Un elemento estabilizador que permitiría que estas diferencias se acortasen, y que en en caso de que la economía de las padres atravesase un mal momento, los hijos no la tendrían que sufrir. En definitiva, es necesario un mejor reparto de la riqueza.
Para llegar a estas conclusiones analizan 3 factores determinantes, como son el nivel de estudios, la renta y la situación laboral. Veamos.

pobreza
Foto: Antonio Martín Segovia
Ocho de cada diez hijos que sus padres no 
terminaron la primaria, tampoco ellos lograrán 
finalizar sus estudios de secundaria
El estudio afirma que a pesar de que en nuestro país se ha conseguido avanzar en la universalización de la educación, y muchos hijos de trabajadores han podido alcanzar estudios superiores, otros muchos no han tenido esa oportunidad. Así, el 80% de los hijos que sus padres no completaron su formación básica, tampoco lo harán.
Lo que determinará en un futuro el acceso a trabajos en peores condiciones, perpetuando esta espiral. De hecho, en 2011, los adultos cuyos padres no completaron ninguna etapa educativa registraban una tasa de pobreza del 38%, frente al 21% general, multiplicando casi por 2 el riesgo de pobreza.
Situación laboral y ocupación
Encadenado al anterior factor, la situación laboral y la ocupación de los progenitores puesto que el nivel educativo nos permite desempeñar una labor u otra. Lo que va ligado a la existencia de una fuente de ingresos o no, y a que ésta sea más alta o más baja.
Al mismo tiempo, a nadie se le escapa que el hijo o la hija de un alto directivo de una empresa podrá acceder a una formación de mayor calidad, por ejemplo, la posibilidad de realizar un máster en en el extranjero en una prestigiosa universidad que el hijo o la hija de un albañil difícilmente tendrá. En consecuencia, la carrera profesional del descendiente del directivo será más fácil que alcance el éxito frente al del obrero.
Conforme disminuye la pobreza,
aumenta la posibilidad de adquirir
niveles educativos más altos
Y el tercer factor  que se deriva de estas relaciones es la renta. A medida que los problemas financieros decrecen, aumenta la proporción de adultos con niveles educativos altos. La pobreza de los padres actúa  como freno a la adquisición de niveles educativos más altos.
Para refrendar esta afirmación, cuatro de cada diez  adultos que en su  adolescencia soportaron   problemas económicos muy frecuentes, no lograron finalizar su  educación secundaria. Una situación que sólo afecta al 8% de los que nunca tuvieron dificultades económicas.
Pero hay más, 8 de cada 10 personas que vivieron las consecuencias de tener pocos recursos económicos en su infancia y adolescencia, las están reviviendo en la actualidad como adultos.
O lo que es lo mismo,  el 81% de las personas que tuvieron dificultades, las vuelven  a tener en la actualidad, frente al 45% de los que no las tuvieron. Esta tendencia se intensifica en los momentos de crisis económica.

España es el tercer país de Europa con una mayor tasa de pobreza infantil

Después de analizar estos datos, FOESSA nos recuerda que España es el tercer país de  la Unión Europea con una tasa mayor de pobreza infantil tanto relativa como severa, tan sólo nos superan Bulgaria y Rumanía. Impacta sobre el 30% de nuestros niños. 
La exclusión social para 2013, según esta fundación, alcanzó al 25% de la población, y llega  al 35% de los menores de 16 años, lo que significa que es 1,5 veces más probable entre los menores.  
Por otro lado, es más posible  entre las familias con niños  a su cargo. Han comprobado que la  tasa de pobreza en los hogares sin hijos  es del 16%, mientras que sube hasta el  28% en los hogares en los que hay menores, al 42% en el caso de familias monoparentales con hijos y al 44% cuando las familias son numerosas.
Es más, la exclusión social oscila, por tanto, del 22% global al 32% en el caso de las familias con menores, al 47% en las familias monoparentales y al 54% en las familias con 3 o más menores. 

arope
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Y de nuevo la misma conclusión, aunque la pobreza entre las familias con hijos es anterior  a la crisis, se ha intensificado con  ella, como confirma la evolución de la tasa de pobreza.  
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